Pautas Musicales

 

 

  • “El ideal que Dios tiene para sus hijos está por encima del alcance del más elevado pensamiento humano” (La educación, p. 16). Aquellos que se esfuercen por lograr este elevado ideal y que dirigen el evangelismo cuidadoso de la música al usarse, recibirán en respuesta a sus oraciones la iluminación del Espíritu Santo.
  • Estilo Vocal: Debiera evitarse el estilo ronco de los cantantes de la música rock o el estilo sugestivo y sentimental de quien canta en un club nocturno, así como toda otra distorsión de la voz humana.
  • Tratamiento Armónico: Debiera evitarse el uso de músicas saturadas de acordes de séptima, novena, undécima y decimotercera. Estos acordes, usados en forma mesurada, generan hermosura pero cuando se los usa excesivamente, crean una música sensual que distrae de la verdadera calidad espiritual del texto.
  • Tratamiento Rítmico: Se deben seleccionar canciones que no empleen desmesuradamente la síncopa en la línea melódica y que eviten el empleo de la batería de manera que eclipse la melodía. Así mismo todo estilo como el jazz, el rock, el pop y la música tropical, entre otros, no se recomiendan como vehículos musicales para llevar la verdad.
  • Presentación Visual: Todo aquello que llame indebidamente la atención hacia el intérprete, como el movimiento corporal excesivo, la vestimenta inapropiada y los espectáculos luminosos, no exaltan al verdadero objeto de adoración que es Cristo.